REFLEXIONES
Un muchacho se quejó con su papá por la clase de matemáticas. ¡No puedo obtener buenos resultados! Le dijo. El padre le aconsejó que fuera positivo y optimista en la vida. Bueno…. Soy positivo y optimista en que voy a fracasar mañana, le dijo el muchacho.
Ese es un ejemplo del espíritu de fracaso y derrota que viven muchas personas en nuestros días, no tienen suficiente confianza para enfrentar los afanes de la vida.
Para vencer esa actitud una relación con Dios le puede ayudar, con razón un proverbio de la Biblia dice: “En el temor de Dios está la confianza del hombre fuerte”. Comience a confiar en Dios y obtendrá la confianza que necesita para triunfar en la vida.